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© 2018, Antonella Franchesqui Powered by EL Lab

Desde la última vez que escribí, muchas cosas han pasado, muchísima agua ha corrido por debajo de mi puente. Realmente la vida nos da todos los días oportunidades claras de hacer las cosas desde cero y hacerlas bien. Pero claro, son eso, oportunidades. Ciertamente somos libres de decidir que hacer, y ciertamente no siempre nuestras decisiones serán acertadas.

Quiero escribir para liberarme, tengo mucha angustia acumulada, porque siendo la persona controladora que soy, me ha sido muy difícil aceptar que hoy no estoy en control de mi vida, y más aún, que quién está en control de mi vida es ese ser superior que está muy por encima mío, que no puedo verlo ni tocarlo. Toda la situación me ahorilla a creer, pero creer en el claro concepto del dogma cristiano: con fe. Fe de que todo se va a solucionar, de que «nunca es más oscuro que cuando va amanecer», que hay un propósito… y mientras tanto, esperar. Esperar y nadar a perrito en todo lo que venga, y cómo venga.

En mi condición humana, me ha sido sumamente difícil aceptar todo lo que está pasando. Mi duelo ha sido largo, no sé, acá estoy con días en los que me levanto llena de positivismo, de alegría, y hay otros días en los que lloro muy angustiada, porque siento que mi vida no me pertenece, que hay alguien más que me tiene arrodillada, y más aún, que desaparezco dentro de todo lo que pasa, que no existo, que no soy y que ya nadie reconoce mi ser… porqué? Porque vivo para la misión… no hay nada más que hacer, nada más de que hablar, nada más en que pensar, que aquello que se ha vuelto nuestro centro del universo, que tomó posesión de nuestras vidas hace como tres o cuatro años…

Me levanto todos los días y me esfuerzo por ser feliz.. pero no se supone que no debería demandarme un esfuerzo eso para lo que nacimos? Debería dárseme de natural. Es más, nada debería tener control sobre mi vida, a un punto tal en que yo sienta que no puedo ser feliz! Pero eso es lo que me pasa, y pasan días y semanas en los que no sé como arreglar mis emociones acerca de cómo deseo vivir mi vida… es más: cómo vivirla! Cómo vivo mi vida hoy, sabiendo todo lo que sé ahora, y más aún, cómo vivo mi vida con eso?

Han habido días en los que realmente siento que no puedo más, que ya no quiero más, en los que deseo profundamente haber seguido ignorante de mi realidad, y simplemente meter la cabeza en la tierra como las avestruces, para no sufrir. Quisiera como volver a nacer para poder hacerlo todo de nuevo, pero bien. Pero eso no se puede, lo único que me queda es levantarme mañana a seguir intentando vivir mi vida con la nueva oportunidad que se me ha dado de hacerlo bien…. y suena tan fácil, pero habemos aquellos para los que no es fácil.

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