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© 2018, Antonella Franchesqui Powered by EL Lab
Para nadie es una novedad que no voté por el PAC en primera ronda electoral el pasado 2 de febrero. He sido enérgica y muy abierta en mis posiciones al respecto, especialmente en una: la participación activa de Ottón Solís en el futuro gobierno de Luis Guillermo Solís.
He pasado los últimos dos meses tratando de entender qué quiero hacer. Mi primera reacción tras los resultados fue de total y absoluto apoyo a LGS, pues mi voto fue un voto protesta: NO MAS PLN en el poder. Así de simple fue para mí. Unas personas me criticarán, otras personas me apoyarán, en fin, para eso somos una democracia. Yo no me considero comunista, ni socialista, ni liberal (aunque si lo fuí), ni social democrata; me considero una ciudadana activa-pasiva de su realidad social, cultural, económica y la más importante: la democrática.

Decanté mi voto por Jose María Villalta porque fuí una acérrima observadora del desempeño de la Asamblea Legislativa en éste periodo que ya acaba, y pude observar claramente los tipos de propuestas de Leyes y demás planes que sacaba adelante el legislador por el Frente Amplio (Fortalecimiento de la CCSS, demandas en contra el estado costarricense por falta de pago (o traslado de recursos) al PANI (entre otros)) versus las luminarias propuestas por otros partidos (y las consecuentes acciones de sus legisladores): el “aumentazo salarial”, “inpunidad perpetua”, en fin, ustedes me entienden. No estoy diciendo que JMV es la mejor opción, ni tampoco el FA, ni tampoco sus pestañeos coquetos con el comunismo ideológico ortodoxo que tanto daño ha hecho a través de la historia. Pero tampoco digo que fueran los peores, ni los satanizé, ni los juzgué por creer en algo diferente a mí. Para muestra un botón: Soy católica de crianza y viví en carne propia la simple valoración de un aborto en su momento, crecí sabiendo que la vida se respeta desde la concepción, y más aún lo creo después de entender lo que esa “simple valoración” causó en mi hijo en su momento; no obstante soy total y absolutamente creyente de que las mujeres deberían ser capaces de tomar sus propias decisiones sin la intervención de ninguna iglesia, ninguna doctrina, ni ningun parlamento/asamblea. PUNTO, así de sencillo. Dueñas de sus cuerpos y sus mentes, sin señalamientos, ni ajusticiamientos públicos. Tampoco creo que fabricar humanos en un tubo de ensayo sea lo ideal, pero quién soy Yo para imponer mis ideas a una minoría? Y así podría seguir infinitamente, pero mi punto es, por eso voté por ellos, FA es el único partido, al lado del De los Trabajadores, que honestamente está velando por los intereses de minorías así como de mayorías, protegiendo el agua por poner un ejemplo. También se han convertido en la única verdadera oposición al partido oficialista. El PAC ya no lo es, ellos coquetean con PLN, negocian, se agrupan y buscan un “bien común” Habrán quienes dirán: de eso se trata, de negociar, conversar…, bueno para mí, cualquier verbo que accione consenso con PLN es sinónimo de co-corrupción, alcahuetería, doble moral, doble discurso, de deshonestidad y ni qué decir de los partidos cristianos que son una minoría peligrosísima capaz de venderse por un puestillo en el directorio legislativo o un par de votos para pasar un proyecto de Ley. Una verdadera amenaza a la “gobernabilidad” de la que tanto se habla en estos días.
Volviendo al PAC, leíe su plan de gobierno y me supo a lo que sabe un vaso con agua en Las Nubes de Coronado a las 2 de la mañana… al menos a mí: a nada. Don Luis Guillermo es un caballero, un gran orador (aunque he escuchado mejores), un hombre honesto e intachable, y me encanta que tenga “hijos de una relación anterior”, pues es fiel reflejo de una realidad nacional; que su esposa no sea tal, sino su pareja, quien de paso no brilla por ser parte de su campaña, si no por el contrario tiene su propia carrera e independencia profesional aparte. Pero para mí lo peor que le puede pasar a éste candoroso señor es tener a Ottón Solís Fallas metido en el partido, militando, opinando, atizando, “planeando”, dando entrevistas y posiciones del futuro gobierno al respecto de X o Y tema. Esa es la razón por la que me lo pienso. Ya de por sí, el gobierno del PAC no me representa, y menos aún éste cadaver político como lo llamo Yo, de OSF, pues para mí ya debería haberse separado de manera total de las actividades del partido y darle aire a las nuevas generaciones (un problema parecido al del PLN, si no que lo diga Bernal Jimenez, dinoraurio veriblanco, mas blanco que verde de lo canoso que está). No me malentiendan, todos estos señores tienen basta experiencia y sabiduría muy valiosa que pueden ser de gran apoyo para aconsejar, asesorar a lo interno de sus organizaciones los futuros planes a proponer de cara al futuro del país; no los desvalorizo por su edad, pero de ahí a que estén sentados en curules, o en presidencias, o en secretarías, reciclandose cada cuatro años, turnandose un puesto en el gobierno, son refritos tan dañinos como los del PLN, cual es la diferencia entre Maureen Clarke por ejemplo y Epsy Campell? O entre Antonio Alvarez y Otton? Ni el partido porque son la misma cosa… Esa repartidera de puestos de elección popular (a costa de la escuálida forma de elegirlos, donde no votamos por ellos, votamos a ciegas basicamente) es para mí egoísmo, aferrarse al poder, es esnobismo… en fin, una manifestación de la incapacidad de crecer y abrir espacios a los nuevos líderes (una tendencia que también se ve en la empresa privada, nadie quiere aflojar el poder, el enriquecimiento, los líderes están reciclados, y se ven las mismas caras año, tras año).

Por tanto, hasta ayer pensé en que no iba a ir a darle mi voto al PAC, hasta que pense cuanto necesitan que la elección de LGS sea aplastante, sea legal, sea ratificada… y el único que puede hacer eso es el soberano… EL PUEBLO. La única manera que no escuchemos a PLN los próximos cuatro años hablando de una leve o imperceptible victoria del PAC, volviéndolos entonces en un gobierno ilegítimo… NO, no estoy dispuesta a permitir que eso pase; no estoy dispuesta a participar de una farsa como lo sería darle de comer a ése animal drogado que es liberación nacional, un chocolate para que se despierte… NO! Voy a salir a votar como una ciudadana costarricense, con todo el derecho y el deber que tal investidura traen consigo. Voy a salir a votar no sólo por honrar a aquellos que lucharon por que tal privilegio fuera algo que es parte de nuestras vidas hoy, tanto que unas veces ni lo valoramos. Voy a salir a votar para ser una ciudadana del mundo, un agente generador de cambio…
Voy a salir a votar porque debo y porque puedo! Porque soy patriota, nacionalista; porque soy costarricense!
Viva Costa Rica, viva su democracia e independencia!

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